Desde hace años y sobre todo a partir de la llegada de Iván Alonso junto con Martín Anselmi, en Cruz Azul se ve un vestidor bastante unido dentro y fuera del campo de juego. Juntadas, salidas y muchas otras cosas son compartidas por los protagonistas en las redes sociales, algo que la afición siempre celebra.
Esto afortunadamente supo sostenerse a través del tiempo pese a la salida del ahora ex DT del Botafogo, ya que tras su paso llegaron Vicente Sánchez y Nicolás Larcamón, hoy entrenador del primer equipo. Parte de esta intimidad de vez en cuando es revelada por Alex Hernández, el barbero oficial del cementero.
Y no, no es un mote que nos estemos inventando desde Vamos Azul: en su propio perfil de Instagram se puede perfil de Instagram se puede leer tal descripción, mientras que en su feed aparecen fotografías y videos junto a las grandes figuras, empezando por Andrés Gudiño y terminando en el Toro Fernández.

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Entrevistado por Nación Azul, canal partidario de TUDN, el peluquero reveló el ánimo del equipo cuando se pierde. “Se siente y se percibe un ambiente así (triste). No hay música, ya no se escucha la ‘bocinota’ cuando llegas, ya sabes lo qué pasó. Al principio no entendía muy bien cómo iba a ser el cambio del ambiente, pero se percibe en cuanto llego. Obviamente yo tengo que entender que no va a haber tanto diálogo, porque siempre al estarles cortando hay mucha plática”.
Luego de esa introducción, Hernández agregó: “Es mucha plática sobre su día a día (habitualmente), no son meramente de futbol. Pero cuando se viene de un mal resultado, pues sí mejor enfocarte en el cortecito, nos vemos y chau“, expresó Alex sobre el clima interno en el vestidor. Lógico por donde se lo vea: cuando La Máquina pierde, a todos se nos cae el mundo por un rato.
La cábala del Toro Fernández que sorprende
El barbero de Cruz Azul también reveló una infidencia del delantero uruguayo, de gran temporada con La Máquina. “Con este corte no funcionó, regresemos al anterior. Se lo hacía redondito, no la clavaba, hasta que se lo empecé a hacer más cuadradito que se llama siete y ahí se lo mantuvo porque andaba bien“.





