Cruz Azul arrancó 2026 con ilusiones renovadas tras asegurar a Miguel Borja como su nuevo referente ofensivo y con la expectativa de cerrar pronto el fichaje de Agustín Palavecino. Sin embargo, la tranquilidad en La Noria aún no es plena de cara al inicio oficial de sus participaciones en el semestre.
La grave lesión de Jesús Orozco Chiquete, que sufrió una luxación en el tobillo derecho durante la semifinal de vuelta ante Tigres y lo mantendrá fuera hasta agosto de 2026, mantiene alerta a todos en La Noria. Es que la baja del defensa afecta a la estabilidad de la última línea cementera, y obliga a buscar alternativas para no padecer a lo largo de su ausencia.

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Hoy en día, la plantilla cuenta con recursos limitados para armar una zaga defensiva. Willer Ditta se perfila como el líder indiscutible, pero la falta de profundidad deja a Larcamón con pocas variantes en caso de nuevas lesiones o sanciones. Gonzalo Piovi, a pesar de su experiencia, llegó al final de la temporada pasada con un rendimiento irregular. Mientras tanto, Erik Lira aporta seguridad desde el mediocampo, pero no es un defensa natural.

Larcamón cuenta solo con Ditta, Piovi y Lira como experimentados para armar la defensa. (Imago7 / Edición)
Con estos factores, la urgencia de reforzar la defensa se vuelve evidente. Jorge Rodarte y Jaziel Mendoza tienen talento y proyección, pero su experiencia en primera división es limitada, y depender de ellos en partidos clave implica un riesgo para el equipo. La situación obliga a la directiva a evaluar rápidamente alternativas externas, buscando un jugador de jerarquía que garantice estabilidad y confianza en la retaguardia de cara al inicio del Clausura 2026.
¿Qué opciones sonaron para reforzar la defensa de Cruz Azul?
En este contexto, Cruz Azul comenzó a explorar varias alternativas. Entre los nombres mexicanos que sonaron se encontraba César Montes, considerado por muchos como el sueño ideal para reforzar la defensa, pero la realidad económica y contractual hizo inviable su llegada desde Europa.

César Montes aparecía como refuerzo ideal para la defensa de Cruz Azul, pero factores económicos lo alejan. (Getty Images)
Eso desvió la mirada hacia el mercado local, antes de ampliar la búsqueda a Sudamérica. Defensores como Eduardo Águila, de Atlético San Luis, y José Pachuca, de Puebla, aparecieron como opciones secundarias; sin embargo, la directiva nunca avanzó en gestiones formales. En el caso de Pachuca, cuestiones de disciplina dentro de su historial fueron determinantes para frenar una negociación. Mientras que Águila ni siquiera llegó a ser sondeado seriamente.

José Pachuca fue mencionado como “opción B” a Montes, pero Vamos Azul pudo confirmar que no pasó de los sondeos (Imago /)
Con las opciones locales limitadas, la mirada de Cruz Azul se trasladó a Sudamérica. Léo Pereira, defensor de 29 años del Flamengo, apareció como una posibilidad atractiva debido a su experiencia y rendimiento en Brasil, donde atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Sin embargo, Flamengo no contempla vender a uno de sus titulares salvo que se presente una oferta extraordinaria.





