Cruz Azul vive días de gloria tras conquistar la ansiada Décima en el Clausura 2026, pero detrás del festejo, los abrazos y la consagración, hay historias que explican mucho más que un resultado. Una de ellas tiene como protagonista a Rodolfo Rotondi, quien pasó de ser señalado a convertirse en símbolo absoluto de resiliencia.
Porque antes del gol agónico ante Pumas, antes de los elogios y del reconocimiento, hubo un momento oscuro. Un punto de quiebre que, lejos de terminar con su historia en La Máquina, terminó por marcar el inicio de su reconstrucción.

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La final ante América en el Clausura 2024 dejó una herida profunda en Rotondi. Señalado por una jugada puntual, el argentino cargó con críticas que impactaron directamente en lo emocional. Su padre, Rodolfo, reveló cómo se vivieron esas horas posteriores, en un testimonio que retrata la dimensión del golpe.

Rodo Rotondi vive un momento más que especial en Cruz Azul tras tantas pálidas. (Imago7)
“Una de las cosas importantes es que después de aquella final con el América, el Rodo se vino con lágrima en los ojos y al otro día tomó el avión, vino a Buenos Aires, de Buenos Aires se vino a Río Cuarto, en Córdoba, sin dormir toda la noche en un auto con un amigo y ahí empezó la base para lograr lo que se logró el otro día. Es con la familia”, relató.
La familia como refugio de Rodolfo Rotondi: el comienzo de su reconstrucción
En Río Cuarto lo esperaba su núcleo más cercano. Ahí comenzó el verdadero proceso de reconstrucción, lejos del ruido del futbol mexicano. Su padre describió ese reencuentro como el punto de partida: “La familia estaba esperándolo. A las 6 de la mañana llegó acá, el hermano, la madre y yo. Y ahí empezó en conjunto a dejar atrás una etapa que le tocó vivir y seguir de pie para llegar a esto que llegó”.
La figura materna fue clave en ese proceso. Su madre recordó, Silvina, cómo lo acompañaron en ese momento de fragilidad absoluta: “Fue apapacharlo y decirle que en la vida hay tropiezos, que no todo es color de rosas, que puso todo de él porque la verdad que, desde que empezó a jugar el fútbol, la camiseta por la que juega él la lleva en su corazón y estaba más destruido que nadie”.
El gesto que cambió todo: una llamada de Víctor Velázquez
En medio de ese proceso íntimo, hubo un factor externo que terminó de marcar la diferencia. Un gesto de Víctor Velázquez que, según la propia familia, fue determinante para el ánimo del jugador.
Su madre reveló el momento exacto en el que todo comenzó a cambiar: “Él nos resaltó cuando llegó acá a casa de que estaba muy agradecido con el presidente, con el Ingeniero, porque le había hablado y le dijo que él no se iba a ir del club. O sea, eso le cayó muy bien a Rodo, esa llamada le hizo muy bien”.
Esa muestra de confianza no solo sostuvo a Rotondi en el plantel, sino que reforzó el vínculo humano que él mismo destacó días después. Ya como campeón, el argentino no dudó en describir su relación con la directiva: “En Cruz Azul yo siento un clima familiar. Con el presidente tengo una relación excelente, lo veo como un padre. En los momentos en que no la pasé bien, él me escribía y me llamaba, estaba presente”.





