Cruz Azul igualó 1 a 1 ante Xolos de Tijuana y sigue sin conocer la victoria en este mes de abril. Incluso, el equipo encadena ocho juegos empatando o perdiendo entre todas las competencias, un claro signo de este bajón futbolístico. En medio de todo este clima habló Nicolás Larcamón, el gran apuntado por la afición.
En la habitual conferencia de prensa post partido, el argentino les marcó la cancha a sus dirigidos: deben levantar ahora mismo. “Ya no hay mañana, estamos en un momento en el que la respuesta tiene que ser inmediata, expresó de forma contundente, pero también asumiendo culpas.
Tras el pitazo final, el estadio se inundó de pitidos por parte de los fanáticos, y sobre eso también opinó. “Lo de la afición es entendible, quieren que un equipo capaz de alcanzar cosas históricas pueda alcanzar los resultados pretendidos” “Yo estoy con muchas ganas de demostrar la valía que tenemos como equipo, eso se logra en los próximos dos partidos“.
Otro punto clave fue el sistema de juego, algo que muchos le achacan de no modificar pese a no encontrar respuestas. “En los últimos partidos cambiamos a línea de 4, hemos adelantado jugadores, buscamos variantes, Montaño hoy encontró esa respuesta futbolística. Casi completamos 50 tiros en los últimos dos juegos”.

Larcamón quedó entre la espada y la pared (IMAGO7).
“Siempre nos proponemos ser protagonistas y hoy lo fuimos con un juego espeso, con un juego quizás con falta de profundidad. Tuvimos no sé si 19 tiros al arco, el otro día 31 con Los Ángeles… pero con eso solo no se gana, se gana con goles, se gana con carácter, se gana con determinación”.
La visión de Larcamón sobre el vestidor de Cruz Azul
“El grupo está como tiene que estar cuando representas un equipo tan grande, cuando representas a un equipo que ambiciona tanto… yo siento que verdaderamente aparece la prueba real de estar a la altura de las exigencias de un equipo como este y bueno, es un momento para demostrar”, esbozó.
Nacho Rivero fue durísimo con Nicolás Larcamón
Después del partido, el uruguayo destrozó a su ex entrenador pese a que no lo nombró. “El día que me fui, en el aeropuerto, fui claro. Me entregué en cuerpo y alma. Cuando apoyo la cabeza en la almohada, nada que reprocharme. Mi familia y yo sabemos lo que pasó, no vamos a entrar en detalles.Yo sé que puedo venir aquí el día de mañana y puedo mirar a los ojos a cualquiera, y eso no pasa para conmigo. Yo sí lo puedo hacer“.





