El tramo final de la temporada en Europa suele ser terreno de definiciones, pero para Santiago Giménez representa algo más profundo: un resurgir personal. Tras meses marcados por una lesión que frenó su crecimiento en el AC Milan, el delantero mexicano vuelve en un momento donde cada partido pesa, no solo por los objetivos del club, sino también por su lugar rumbo al Mundial 2026.
En medio de esa presión deportiva y emocional, el ex Cruz Azul reapareció con minutos en la Serie A y, sobre todo, con un mensaje claro hacia el entorno rossonero. En una entrevista con Milan TV, Giménez abrió su presente con una mezcla de autocrítica, ambición y una promesa que empieza a marcar el tono de su nueva etapa.

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La frase más contundente de su reaparición no deja lugar a dudas. El Bebote entiende que este regreso no es solo físico, sino también mental: “No soy el mismo Santi que cuando llegué, sino que con más hambre y mejor”. La adversidad lo transformó. Ya no se trata del goleador que irrumpió con fuerza en sus primeros meses, sino de un futbolista que atravesó momentos límite y que ahora busca capitalizarlos.
Esa evolución también se refleja en su propia autocrítica. “Me siento una persona nueva, renovada. Tengo esa espinita de darle a la gente lo que espera de mí. Empecé muy bien con Milan, haciendo goles, y después, por ciertas circunstancias, se fue como apagando”, reconoció, dejando entrever que su exigencia interna es incluso mayor que la externa.
La lesión que cambió todo para Santi Giménez
El punto de quiebre fue su tobillo. Durante meses, Giménez convivió con el dolor, una situación que terminó condicionando su rendimiento dentro del campo. “También el jugar con dolor, por el tobillo, se fue apagando”, confesó, explicando cómo su nivel cayó progresivamente antes de tomar la decisión definitiva de operarse.

Santiago Giménez estuvo fuera de las canchas durante cinco meses por su lesión en el tobillo (Getty Images)
Esa intervención, que lo mantuvo fuera de las canchas durante casi cinco meses, no solo representó un parón físico, sino también un ejercicio de madurez. Apostó por parar a tiempo, incluso con el Mundial 2026 en el horizonte, y hoy empieza a recoger los frutos de esa decisión.
Un cierre de temporada con finales para el AC Milan
Con el Milan peleando por cerrar la temporada de la mejor manera, Giménez asumió el contexto competitivo sin rodeos. Cada partido será determinante: “Creo que hemos hecho una gran temporada y estos partidos que quedan son como finales para nosotros”.
La exigencia no termina ahí. El delantero fue más allá y apuntó directamente al ADN del club: “El Milan es un club que pertenece a la Champions League y tenemos que regresar sí o sí”. Una declaración que refleja la presión interna del vestidor y que posiciona a Giménez como una voz alineada con la historia del equipo.





