Cruz Azul no vive un inicio de Clausura 2026 tranquilo. Más allá de los resultados, el equipo se mueve en un clima de análisis constante, donde cada decisión táctica de Nicolás Larcamón es observada con lupa por la afición y el entorno mediático.
El actual proyecto de Larcamón no nació de la nada. Cruz Azul apostó por la continuidad de una identidad que se consolidó en ciclos recientes, especialmente durante la gestión de Martín Anselmi, cuando el equipo se transformó en protagonista de la Liga MX con una idea de juego vistosa.
Ese modelo, basado en línea de tres centrales, carrileros largos y mediapuntas por detrás del ‘9’, le dio a La Máquina una identidad reconocible, agresiva y propositiva. La intención fue sostener ese ADN, ajustando detalles, pero sin romper la estructura.
Con el paso de los torneos, la fortaleza del sistema también empezó a mostrar sus límites. Cruz Azul no juega con extremos clásicos y prioriza interiores, carrileros y atacantes que ocupan carriles intermedios, una decisión que deja fuera perfiles muy específicos.
Casos como Mateusz Boguszo Amaury Morales evidenciaron esta problemática. Futbolistas formados para jugar abiertos, desbordar y encarar, que no encontraron un rol natural dentro de una estructura que no contempla esa función de manera fija.
La revelación que puede cambiar cambia el panorama en Cruz Azul
En medio de este contexto apareció una información que puede marcar un antes y un después. Adrián Esparza reveló en X que Larcamón reconoció que durante su primer semestre en La Máquina no hubo grandes cambios tácticos respecto a torneos anteriores, pero que el Clausura 2026 traerá novedades: “Veremos cosas distintas”.
Incluso, señaló que el propio entrenador no descarta un cambio abrupto en la idea de juego de Cruz Azul. En ese sentido, detalló que podría virar hacia un esquema con extremos o una línea de cuatro defensores, algo que rompería con la estructura que ha definido al equipo en los últimos años.
Un arriesgado plan: banquillo corto y muchos juveniles
El debate se intensificó tras la imagen del banquillo con apenas nueve suplentes ante Atlas por la Jornada 2 del Clausura 2026. Lejos de ser un error de planificación, Javier Alarcón reveló en El Podcast de La Máquina que sería visto como una decisión alineada con la filosofía de Larcamón.
“Prefiere planteles de 15 o 16 jugadores reales para que no se le pudra el vestidor”, explicó Alarcón, dejando en claro que la armonía grupal pesa más que la cantidad de recambios. Emanuel Villa, en cambio, advirtió sobre los riesgos de una banca tan corta en un club como Cruz Azul, más aún en un semestre cargado de competencias con la Liga MX y la Concachampions.
