A pocos días del inicio de la liguilla, Cruz Azul tomó la polémica decisión de ponerle fin al proceso de Nicolás Larcamón. El entrenador argentino acumuló nueve partidos consecutivos sin ganar y su crítica a la directiva en la última conferencia de prensa fue la gota que rebalsó el vaso. Si bien Iván Alonso fue respaldado en el puesto, todavía se encuentra en revisión por los resultados recientes.

El nuevo entrenador de La Máquina hasta el final de temporada será Joel Huiqui, quien será acompañado por Sergio Pinto y Marco Calvillo como principales auxiliares. Los tres vienen trabajando en las fuerzas básicas de la institución, por lo que tienen en claro los objetivos del primer equipo. Hay muchas opiniones encontradas sobre el despido de Larcamón; por un lado, resulta llamativo que se tomara la decisión antes de la última jornada de fase regular, pero también es verdad que la dinámica viene siendo muy negativa.

Asimismo, en la pantalla de ESPN, Ricardo Ferretti dejó expuesto a Víctor Velázquez por haber cesado a un nuevo director técnico: “A mi me corrió por la afición, me lo dijo. Así se justifican las cosas”. Es evidente que la relación entre el público y Larcamón nunca fue la mejor al no haberse creado una conexión real. Sin ir más lejos, en los últimos partidos, los aficionados cementeros comenzaron a cantar por la salida del entrenador.

Más allá de que es importante que una directiva escuche a la afición, resulta polémico porque justamente el público pedía la continuidad de Vicente Sánchez. La gran crítica que se le realiza a Iván Alonso tiene que ver con la apuesta por un Larcamón que, en los libros, le iba a dar un vuelo futbolístico diferente al equipo. Es por esa razón que se gastaron casi 20 millones de dólares en dos jugadores que eran importantes para su sistema; además de forzar salidas por conflictos dentro del vestidor.

Los dos pedidos que Víctor Velázquez le hizo a Joel Huiqui como interino

Está claro que la decisión de despedir a Nicolás Larcamón tiene que ver con una confianza en que todavía se puede salvar la temporada. Dependiendo de lo que suceda en el juego entre Pumas y Pachuca de la siguiente jornada, Cruz Azul todavía tiene la posibilidad de quedar en segundo o tercer puesto. Al mismo tiempo, solo necesita sacarle un punto a Necaxa para asegurarse el cuarto lugar y así definir los cuartos de final como local.

En medio de este contexto, Víctor Velázquez le había pedido a Joel Huiqui unión en el vestidor, y fortalecer el equipo de cara a la liguilla. Teniendo en cuenta que a La Máquina podrían quedarse solo dos semanas de competencia, el interinato deberá tener una buena gestión de grupo. A diferencia del sistema de Nicolás Larcamón, la Sub-21 suele jugar con un modelo de juego 5-4-1 en donde los extremos son importantes. Por supuesto, Huiqui deberá adaptarse a lo que ya está establecido en la plantilla.