Cruz Azul atraviesa uno de sus momentos más delicados del semestre. La Máquina no solo sigue dejando escapar puntos clave en el cierre del Clausura 2026, sino que además acumula nueve partidos sin ganar, un registro que encendió las alarmas en todos los niveles del club.

El empate ante Querétaro terminó por confirmar la tendencia. Un equipo que supo liderar el torneo hoy se muestra frágil, sin contundencia y, sobre todo, sin respuestas. En ese contexto, las críticas comenzaron a multiplicarse, tanto desde la afición como desde voces autorizadas del entorno cementero.

Durante su participación en ESPN, Ricardo Peláez no dudó en señalar el principal problema de Cruz Azul. El ex director deportivo fue directo: el equipo de Nicolás Larcamón se volvió fácil de leer: “Es un equipo que no ha cambiado su forma de juego. Hoy América juega de 400 formas… y Cruz Azul desde Anselmi no ha cambiado la forma de jugar. Es un equipo extremadamente predecible y muy visto, ese es uno de los problemas que tiene”.

Pero no se quedó ahí. Peláez profundizó en lo que considera una de las grandes fallas estructurales: “Yo he visto a muchísimos volantes-extremos a pierna cambiada. En la Selección, en todos lados. ¿Pero, laterales o carrileros? Creo que Cruz Azul es el único… Ese es un padecimiento. Dejaron ir a Jorge Sánchez y no han encontrado ahí más que estas dos opciones, el chavito joven y Campos

Un problema que no es nuevo: las advertencias que Cruz Azul ignoró

Lo expuesto por Peláez no surge de un análisis aislado ni de una reacción en caliente. Por el contrario, se trata de un diagnóstico que ya venía tomando fuerza desde hace varias semanas. Uno de los primeros en poner el foco sobre esta situación fue Emanuel Villa.

El ex goleador celeste advirtió con claridad que el equipo comenzaba a perder uno de los atributos más valiosos: la sorpresa y las variantes. “Me empieza a preocupar lo predecible que está siendo el equipo”, había señalado, marcando una tendencia que hoy parece haberse consolidado.

La continuidad de Larcamón en Cruz Azul pende de un hilo por la crisis que atraviesa en 2026. (Imago7)

También había profundizado en un aspecto clave: la forma en la que Cruz Azul ataca. A pesar de algunos cambios de sistema, las rutas ofensivas siguen repitiéndose una y otra vez, lo que facilita el trabajo de los rivales, especialmente en partidos cerrados. “El tránsito de la pelota muchas veces es demasiado lento… eso le permite a las defensas acomodarse”, explicó, evidenciando un patrón.

Pero hay un punto aún más profundo que conecta directamente con lo dicho por Peláez: la falta de variantes reales. Cruz Azul depende en exceso de mecanismos ya conocidos, sin extremos que marquen diferencia en el uno contra uno ni movimientos que rompan líneas defensivas. Esto provoca que el equipo se vuelva previsible no solo en la construcción, sino también en la definición.

De líder a una grave crisis: el contexto que agrava las críticas en Cruz Azul

El golpe no es solo futbolístico, también es anímico. Cruz Azul pasó de pelear en lo más alto de la tabla a caer al cuarto lugar, con 30 puntos y cada vez más lejos del liderato. La eliminación en Concachampions ante LAFC fue un punto de quiebre.

A partir de ahí, el equipo entró en una espiral negativa que no ha podido detener. El empate en Querétaro es un reflejo perfecto del momento actual. La paciencia se agotó. La afición de Cruz Azul no solo expresó su frustración en redes sociales, sino que directamente apuntó contra Nicolás Larcamón como principal responsable del momento del equipo.