La cuenta regresiva está en marcha y el ambiente no podría ser más intenso. Cruz Azul y Pumas UNAM se preparan para disputar una final del Clausura 2026 que promete emociones fuertes, no solo por lo que está en juego, sino por los antecedentes recientes entre ambos. En ese contexto cargado de tensión, desde la cúpula cementera llegó un mensaje que marca el tono previo a la serie.

La Máquina arriba con impulso. De la mano de Joel Huiqui, el equipo logró recomponerse tras la salida de Nicolás Larcamón y encontró una identidad que lo llevó a eliminar a Atlas y luego a Chivas en una semifinal vibrante. Del otro lado, los Felinos llegan con argumentos igual de sólidos: dejando en el camino al América y a Pachuca, consolidándose como rival de máximo respeto.

Además, los antecedentes no ayudan a enfriar el panorama: a comienzos del torneo, desde la UNAM decidieron cortar intempestivamente el contrato de alquiler de CU, lo que obligó al equipo cementero mudarse hasta Puebla. Meses antes, en el Apertura 2025, un cruce polémico dejó secuelas importantes tras la lesión de Kevin Mier.

La palabra de Víctor Velázquez sobre la rivalidad con Pumas

En ese escenario, Víctor Velázquez optó por un discurso que rompe con la lógica de la confrontación directa. Lejos de alimentar la rivalidad específica con Pumas, el presidente de Cruz Azul amplió el foco y llevó el mensaje hacia una visión más institucional.

La rivalidad es con toda la Liga MX, somos 18 equipos y todos queremos lo mismo: ser campeones. Los respetamos como instituciones y ellos buscan el campeonato, nosotros también. Que sea un lindo partido y una gran final”, aseguró el dirigente.

En un contexto donde la narrativa suele girar hacia la confrontación, el Ingeniero eligió posicionar a Cruz Azul desde el respeto y la ambición colectiva, dejando claro que el objetivo no cambia según el rival: el título es la única meta.

¿Es especial enfrentar a Pumas en la final?

Aun así, el mandamás cementero no desconoció el peso del adversario. Reconoció la jerarquía universitaria, aunque sin desviar el enfoque del objetivo principal del club: “Es especial porque es uno de los grandes, pero nosotros enfocados en nuestro trabajo y objetivos. Esperemos ser campeones y levantar la Décima”.

La otra presión: todo o nada para Joel Huiqui

Mientras hacia afuera el discurso es mesurado, hacia adentro la exigencia es máxima. El propio Velázquez dejó en claro que la continuidad de Joel Huiqui dependerá exclusivamente de conseguir el campeonato. La final, entonces, no solo definirá si Cruz Azul levanta la ansiada Décima. También marcará el rumbo del proyecto deportivo inmediato. En 180 minutos, el club se juega mucho más que un título.