La inminente incorporación de Agustín Palavecino ha sacudido la pizarra de Nicolás Larcamón de cara al próximo torneo. Aunque los rumores señalaban inicialmente a Lorenzo Faravelli (cerca de Necaxa), Cruz Azul tiene otros planes para el equilibrio del equipo de cara al Torneo Clausura 2026.
Si bien el exjugador de River Plate y Amaury Morales no comparten las mismas funciones, el parado táctico del timonel los termina cruzando. El mediocampista argentino llega con la etiqueta de titular indiscutible, lo que obliga a reacomodar varias piezas en la zona creativa. Esta decisión afecta directamente la proyección de los futbolistas que buscan consolidarse desde la cantera.

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El joven mexicano, quien venía ganando adeptos por su desequilibrio, es el principal afectado por esta nueva jerarquía en el vestidor. Al darle prioridad al refuerzo estelar, los espacios para las promesas del club se ven drásticamente reducidos en el esquema estelar. La joya de las fuerzas básicas tendrá que remar contracorriente para recuperar el protagonismo perdido.
La visión de Larcamón es clara: prefiere la madurez y el recorrido del volante sudamericano para manejar los tiempos del partido. Esta apuesta por la veteranía deja al atacante juvenil en una situación comprometida, pasando a un rol secundario en las rotaciones del fin de semana.

Amaury ha perdido terreno con Larcamón (Getty).
¿Qué fichaje le falta a Cruz Azul?
Si bien muy pronto llegará Agustín Palavecino y ya está Miguel Ángel Borja para reforzar la delantera, lo cierto es que La Máquina todavía busca un defensor central. Se han barajado nombres del calibre de César Montes, Kevin Lomónaco y por último Léo Pereira del Flamengo. No obstante, por ninguno de ellos hubo ofertas formales.





