Cruz Azul entra en la fase más importante del torneo con la mira puesta en el título, pero también con una sensación que se ha vuelto imposible de ignorar. A lo largo del Clausura 2026, el equipo ha tenido que reinventarse una y otra vez, no solo por decisiones tácticas o cambios en el banquillo, sino por un enemigo silencioso que ha condicionado su rendimiento.
Las lesiones y molestias físicas han sido una constante en el semestre. En el momento donde la exigencia sube al máximo, La Máquina no ha logrado sostener una base estable. Y justo cuando parecía que llegaba con plantel completo a la Liguilla, una nueva baja volvió a encender las alarmas.

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Gabriel Fernández no está disponible para la ida de los cuartos de final ante Atlas, en una ausencia que golpea directamente el plan ofensivo de Cruz Azul. El delantero uruguayo venía perfilado para ser titular, pero una molestia muscular en los últimos días obligó al cuerpo técnico a tomar una decisión preventiva.

Gabriel Fernández es baja para el comienzo de la Liguilla en Cruz Azul (Getty Images)
La situación no solo impacta por el partido en sí, sino por lo que representa. El Toro ha arrastrado problemas físicos durante buena parte del torneo, lo que ha limitado su continuidad en un momento donde Cruz Azul necesita certezas. Incluso, su caso se vuelve más delicado al considerar que su renovación sigue sin resolverse.
Un problema que se repite: las bajas que han golpeado a La Máquina
Lo de Fernández no es un episodio aislado. Las bajas, ya sea por lesión o por precaución médica, han obligado al equipo a modificar piezas constantemente. Uno de los casos más sensibles fue el de Nicolás Ibáñez. Cuando parecía encontrar su oportunidad como titular, sufrió una ruptura muscular en el gastrocnemio y sóleo que lo ha dejado fuera durante varias semanas.
Rodolfo Rotondi también encendió señales de alerta. Una molestia muscular lo dejó fuera de compromisos importantes, incluyendo un duelo de Concachampions y partidos de Liga MX. Su ausencia no solo afectó el funcionamiento, sino que reavivó el debate sobre su rol dentro del sistema.
Amaury García, por su parte, también fue baja en un momento crítico. El joven mediocampista quedó fuera del Clásico Joven ante América por una molestia que implicaba riesgo de desgarro. La decisión fue clara: no arriesgarlo, aunque eso implicara perder una alternativa clave en la rotación.

Nicolás Ibañez cayó lesionado ante América y aún no regresa con Cruz Azul (Imago7)
Algo similar ocurrió con Jeremy Márquez, quien se perdió la última jornada del Clausura ante Necaxa. En su caso, se trató de una contractura que llevó al cuerpo técnico a preservarlo pensando en la Liguilla, priorizando el mediano plazo por encima del cierre de la fase regular.
Incluso desde el arranque del torneo, Cruz Azul tuvo que ajustar piezas. Omar Campos se perdió los primeros dos partidos del año, lo que obligó a modificar el esquema en una zona donde posteriormente terminó ganando protagonismo. A esto se suma el desgaste de futbolistas como Erik Lira, cuya carga de minutos entre club y selección también ha sido un factor a considerar dentro del equilibrio físico del plantel.





