La salida de Guillermo Fernández de Cruz Azul es un hecho. El jugador aprovechó los días libres que le dio Juan Reynoso para viajar a Argentina, y allí negoció con Boca Juniors las condiciones para su tercer paso por el club. Finalmente, los Xeneizes comprarán su pase seis meses antes de que termine su vínculo con la Máquina.

Sin embargo, Pol debía regresar a México sí o sí para firmar su desvinculación de la institución y despedirse de sus compañeros. Además, aprovecharía de concretar la mudanza que quedó pendiente antes de su viaje a Buenos Aires. Y aunque el plazo que le dio el DT celeste vencía ayer, esta mañana el jugador llegó al país.

A eso de las 7:00 horas, aproximadamente, Fernández salió del aeropuerto de la Ciudad de México acompañado de su padre, Gustavo, que también es su representante. No había emisarios de Cruz Azul esperándolo, y el jugador tampoco habló con los medios que estaban aguardando su arribo al país.

Es más, el argentino explicó por qué no se referirá a este tema mientras salía del terminal aéreo. "No hablaré (con los medios) hasta resolver mis temas personales. Se hablaron muchas suposiciones no debidas porque yo estaba pasando por un momento no tan bueno. Espero me sepan entender y ya pronto hablaré para que la gente tenga todo claro", expresó Fernández, anticipando próximas declaraciones.

Todo indica que Pol se despedirá de Cruz Azul via redes sociales y una vez asentado de vuelta en Argentina dará entrevistas para explicar el por qué de su adiós de la Máquina, aunque había comprometido su permanencia en la plantilla hasta junio próximo. Los celestes recibiran cerca de 2 millones de dólares por el traspaso.