Cruz Azul vive un momento de ensueño en el Clausura 2026 tras consolidar su dominio en la cima de la tabla general. El equipo dirigido por Nicolás Larcamón dio un golpe de autoridad al vencer al Atlético San Luis, sumando tres puntos vitales. Sin embargo, Javier Alarcón ha lanzado una advertencia sobre el funcionamiento del equipo.
A través de su análisis semanal, el periodista destacó que la victoria por 3-0 no debe nublar el juicio de un plantel que aspira a la décima estrella este año. Reconoció que la gestión del DT argentino ha sido “extraordinaria“, logrando rotaciones exitosas que mantienen al grupo fresco para la Concachampions. No obstante, fue tajante al señalar que el liderato no sirve de nada si no se corrigen ciertos vicios competitivos antes de entrar a la fase de Liguilla.
La principal exigencia del comunicador radica en la mentalidad con la que el conjunto cementero cierra sus compromisos cuando tiene una ventaja cómoda en el marcador, al señalar que La Máquina debe dejar de ser un equipo “perdonavidas” y aprender a aniquilar a sus oponentes sin bajar la intensidad. “Cruz Azul es muy superior, pero tiene que demostrar esa jerarquía los 90 minutos y no permitir que el rival se sienta con vida cuando el partido ya está resuelto”, expresó.

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Para el analista, los lapsos de desconexión que muestra el cementero podrían ser fatales frente a rivales de mayor jerarquía en los partidos de eliminación directa, por lo que exigió una contundencia implacable a los delanteros. “Lo que me preocupa es que a veces el equipo baja las revoluciones y entra en una zona de confort que en la fiesta grande te puede mandar a casa”, sentenció Alarcón en su video.
Los dos pilares de Cruz Azul para Javier Alarcón
Además de la intensidad, el de ESPN puso el ojo en la columna vertebral del equipo, destacando que el equilibrio entre Charly Rodríguez y Erik Lira es la base del éxito actual. El mensaje para el cuerpo técnico es claro: mantener la humildad deportiva y no caer en excesos de confianza: “El torneo mexicano es traicionero; el liderato es un orgullo, pero el objetivo final es el trofeo y para eso falta madurar emocionalmente”.

Por otro lado, Willer Ditta confesó con Adrián Esparza parte de su entrenamiento especial para subir su nivel. “Es para seguir creciendo en lo personal y deportivo. Llegamos a la conclusión que podríamos trabajar en estos dos meses previos al Mundial para mejorar en cuanto a condición física y técnica“, comentó.





