A medida que se acerca la Copa del Mundo 2026, el panorama comienza a aclararse dentro de la Selección Mexicana… pero también a generar nuevas tensiones dentro de los clubes. En Cruz Azul, lo que parecía una baja segura terminó convirtiéndose en un giro inesperado que podría alterar por completo la planificación para la Liguilla.
Durante semanas, la idea de que Carlos Rodríguez sería convocado por la Selección Mexicana llevó a Nicolás Larcamón a probar variantes y preparar reemplazos. Sin embargo, el escenario cambió de forma drástica: todo indica que Charly no entra en los planes finales. Y lo que para muchos representa una buena noticia para La Máquina, también tiene un costo silencioso.

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La permanencia de Rodríguez para la Liguilla representa un impulso clave. No se trata de cualquier jugador: es el eje del mediocampo, el futbolista que conecta líneas y uno de los capitanes del equipo. Su ausencia se daba por descontada. Incluso dentro del club ya trabajaban en alternativas para suplirlo en la Liguilla.
El giro que beneficia a Cruz Azul… pero no a todos
Andrés Montaño, el crecimiento que se frena
Uno de los nombres que más pierde con este nuevo escenario es Andrés Montaño. El mediocampista había comenzado a construir su lugar en silencio. En un plantel repleto de nombres importantes, logró destacarse como un “revulsivo confiable”, ganando minutos en contextos exigentes y respondiendo a la confianza del cuerpo técnico.
Su crecimiento no era casualidad. Ante la inminente salida de Charly rumbo al Mundial, Montaño aparecía como una de las piezas llamadas a asumir mayor protagonismo. Sin embargo, con Rodríguez disponible, su rol vuelve a comprimirse. Ya no se trata de un posible titular o alternativa directa, sino de una opción secundaria en un mediocampo que recupera a su líder natural.

Andrés Montaño venía ganando terreno en Cruz Azul con buenos rendimientos. (Imago7)
Luka Romero, de solución a alternativa
El joven atacante había ganado terreno como el principal candidato a reemplazar a Charly. Incluso lo demostró en el amistoso frente a Atlético Nacional, donde asumió ese rol y respondió con un gol incluido. Su perfil encajaba perfectamente en lo que buscaba el equipo: dinamismo, técnica y capacidad para generar juego en zonas clave.

Luka Romero fue uno de los que ingresó ante los Rayos y hasta anotó un golazo de tiro libre. (Imago7)
A diferencia de Montaño, Romero ofrecía una versión más vertical y precisa en la construcción ofensiva. Pero el regreso de Charly al centro del sistema cambia el tablero. Romero deja de ser solución para convertirse en variante. Y en una Liguilla donde los márgenes son mínimos, eso puede significar perder protagonismo real.





