Cruz Azul arrancó 2026 con expectativas y una ilusión renovada. La llegada de Miguel Borja como refuerzo estrella genera emociones dentro de la afición, pero detrás también hay un cúmulo de situaciones que el conjunto cementero debe resolver para no complicarse en los primeros días del Clausura.
Entre conflictos internos, plazas de extranjero ocupadas y negociaciones detenidas, La Máquina se encuentra contra la pared. Cada movimiento en el mercado y cada decisión sobre la plantilla cuenta, y el reloj corre en su contra. La directiva y el cuerpo técnico saben que, si no actúan rápido, podría convertirse en un dolor de cabeza a futuro.

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Desde la falta de continuidad de algunos jugadores hasta la necesidad de liberar plazas de extranjero para registrar a los refuerzos, Cruz Azul tiene varias urgencias que requieren decisiones inmediatas y estratégicas. A continuación, desglosamos los problemas más críticos que la institución debe resolver antes del arranque del torneo.
Mateusz Bogusz: el conflicto que complica la plantilla
Mateusz Bogusz dejó de ser una ausencia llamativa para convertirse en un problema abierto. El mediocampista polaco no se presentó a los primeros entrenamientos de pretemporada y, según reportes, decidió entrenar por su cuenta en Polonia mientras el resto del plantel trabajaba en La Noria. La actitud del jugador envió un mensaje claro sobre su intención de salir del club.
La inversión realizada hace apenas un año aumenta la presión. La directiva busca recuperar parte de su valor, pero hasta ahora no ha llegado ninguna oferta formal que justifique su salida. La decisión final sobre su futuro, según expertos como Javier Alarcón y David Medrano, recae en Iván Alonso y Víctor Velázquez, dejando fuera a Nicolás Larcamón.
Camilo Cándido: el futuro incierto
El regreso de Camilo Cándido desde Atlético Nacional genera interrogantes. El uruguayo debe incorporarse a La Noria tras finalizar su préstamo, pero la continuidad en Colombia se complicó por la llegada de Milton Casco, que Atlético Nacional fichó como agente libre.

Camilo Cándido regresa desde Colombia sin certezas aún sobre su futuro. (Getty Images)
Cándido cuenta con contrato vigente hasta diciembre de 2026, pero no forma parte de los planes de Nicolás Larcamón. Cruz Azul evalúa alternativas como una venta, un nuevo préstamo o incluso la rescisión de contrato, estrategia que ha utilizado en otras ocasiones para resolver situaciones de jugadores que no tienen lugar en la plantilla.
Giorgos Giakoumakis: la oportunidad perdida
Tras reencontrarse con su mejor nivel en el PAOK, Giorgos Giakoumakis llamó la atención de varios clubes, incluidos Atlético Mineiro y Real Oviedo. Sin embargo, rechazó ambas ofertas, lo que generó molestia en la directiva de Cruz Azul. La cláusula de su préstamo permite aceptar si llega una oferta superior a la opción de compra de 5.5 millones de dólares, pero el jugador ha dejado claro su deseo de permanecer en Grecia.
Este escenario refleja un problema similar al de Bogusz: la necesidad de tomar decisiones estratégicas sobre jugadores cuya situación contractual y voluntad personal complican la planificación del club. Mientras tanto, Cruz Azul sigue pagando parte del salario del griego, lo que convierte en urgente una resolución que evite pérdidas económicas adicionales.

Ni Brasil, ni España: se confirmó el futuro de Giorgos Giakoumakis. (Getty Images)
Plazas de extranjero y registros de refuerzos
Cruz Azul enfrenta un desafío administrativo que no puede postergar. La Liga MX permite solo nueve jugadores extranjeros por plantilla, y actualmente La Máquina cuenta con diez por la llegada de Miguel Borja. Esta situación obliga a liberar al menos una plaza antes del 4 de enero, fecha límite para registrar a Borja y dar pasos concretos en otras negociaciones.
Aunque existe la alternativa de registrar a un jugador Sub-21, la directiva prefiere liberar plazas mediante transferencias o cesiones definitivas, asegurando así que los refuerzos puedan integrarse de inmediato y sin complicaciones. Cada día que pasa sin resolver esta situación aumenta el riesgo de que Borja y otros refuerzos no puedan debutar en la primera jornada.
Agustín Palavecino: el deseo pendiente
El tema de las plazas también condiciona otras negociaciones, como la de Agustín Palavecino, que hoy se encuentra pausada. Resolver esta urgencia es clave para mantener la planificación deportiva intacta y dar margen a Nicolás Larcamón para organizar su equipo, que tiene como prioridad al mediocampista argentino.

El mediocampista de Necaxa continúa siendo el anhelo de Nicolás Larcamón. (Getty Images)
El cierre del mercado interno de la Liga MX el 4 de enero hace que cada decisión sea crítica. Cruz Azul necesita resolver primero la liberación de cupos antes de intentar cerrar la llegada de Palavecino, cuya incorporación podría ser determinante para los primeros partidos del Clausura 2026.
La urgencia de un refuerzo en defensa
La lesión de Jesús Orozco Chiquete puso en evidencia la necesidad de un refuerzo en la línea defensiva. El regreso del ex Chivas recién se espera para agosto de 2026, lo que deja un vacío importante en la zaga cementera durante gran parte del torneo. La planificación de la defensa para el Clausura 2026 se ha visto directamente afectada por esta baja prolongada.
Aunque se mencionaron nombres como César Montes, la realidad económica y contractual del jugador hizo inviable cualquier intento de fichaje. La directiva ha comenzado a evaluar alternativas del mercado local, aunque algunas posibilidades, como Eduardo Águila y José Pachuca, nunca llegaron a gestiones concretas.





