Cruz Azul es campeón del futbol mexicano. Con momentos de sufrimiento, por lapsos jugando al límite y con tintes de héroe y villano, La Máquina encontró la forma de coronarse. Este equipo volvió a demostrar que sabe competir en escenarios de máxima presión y, en menos de dos años, consolida un proyecto que termina siendo profundamente exitoso.

La calificación de cada jugador de Cruz Azul contra Pumas

Kevin Mier (8): Por momentos se mostró nervioso y con cierta inseguridad en las salidas, algo poco habitual en él. Sin embargo, cuando el partido exigió respuestas, apareció. Terminó siendo factor y respondió en los momentos importantes.

Willer Ditta (8): El partido se le complicó más de lo esperado por la intensidad y los duelos físicos. Aun así, volvió a mostrar liderazgo, rompió líneas cuando fue necesario y firmó un encuentro de mucho carácter.

Amaury García (10): El mejor futbolista de la final. Fundamental para contener los ataques rivales y darle salida limpia al balón. Inteligente para circular la pelota y con personalidad para jugar bajo presión. Partidazo absoluto.

Gonzalo Piovi (7): No fue su mejor noche. Mostró algunas falencias y sufrió en ciertos recorridos defensivos, pero terminó acomodándose y controlando situaciones importantes.

Omar Campos (8): Gran despliegue por izquierda. Defendió con solidez, atacó con decisión y llegó constantemente a línea de fondo. Muy completo su partido.

Rodolfo Rotondi (8): Héroe y villano por naturaleza, pero siempre determinante. Cuando pisa el área genera peligro inmediato. Le faltó mayor agresividad en la presión, aunque volvió a ser importante ofensivamente.

Jeremy Márquez (8): Jugando como contención o carrilero mostró versatilidad y sacrificio. Fue clave en transiciones y generó la expulsión rival con inteligencia y lectura de juego.

Carlos Rodríguez (8): Partido de selección. Presionó, corrió, lideró y sostuvo el mediocampo con personalidad. Mucho del equilibrio del equipo pasó por sus pies.

José Paradela (7): El más discreto del equipo. Nunca terminó de entrar en ritmo, ni con balón ni en la presión. Además, la lesión condicionó todavía más su rendimiento.

Agustín Palavecino (8): Incansable. Corre hacia adelante y hacia atrás, distribuye y compite cada pelota. Para muchos, de los mejores del torneo y pieza fundamental del campeonato.

Christian Ebere (7): Como delantero sufrió y tuvo un partido complicado. Sin embargo, cuando fue cargado al extremo explotó su potencia y generó constante preocupación. Terminó siendo peligroso y cambiando el ritmo ofensivo.

Los goles de la décima