Aún con la presencia de Iván Alonso, no hay dudas de que Víctor Velázquez es quien tiene la última palabra en Cruz Azul. Si bien hay confianza en el grupo de trabajo del uruguayo, el presidente tiene una constante ingerencia con lo que sucede en el futbol. Es por esa razón que, tras el empate frente a Querétaro, tomó la decisión de ponerle fin al proceso de Nicolás Larcamón.
El entrenador argentino no se tomó nada bien la noticia a pocos días del inicio de la liguilla, pero el equipo sumó su noveno partido consecutivo sin conocer la victoria. Por lo tanto, la institución dio una sacudida con el objetivo de salvar la temporada antes de que inicie la fiesta grande. A pesar de que Joel Huiqui fue el elegido para hacerse cargo del primer equipo, es evidente que los jugadores deberán mostrar su jerarquía; el balón lo tienen ellos.
Según informó Récord, Víctor Velázquez estuvo con la plantilla y le pidió lo mismo que a Huiqui, unión en el vestidor y concentración de cara al inicio de la fiesta grande. En caso de que La Máquina rescate un punto ante Necaxa, se asegurará el cuarto puesto que le serviría para definir los cuartos de final como local. Aún así, debido a que Pumas y Pachuca se enfrentan entre sí en la última jornada, todavía existe la posibilidad de cerrar la fase regular como tercero.
La realidad es que en el cuadro cementero se tomó una decisión drástica, pero con la creencia de que fue lo correcto por la dinámica negativa en la que había entrado el equipo. Es verdad que Huiqui no tendrá demasiado tiempo para trabajar su idea futbolística, pero sí será clave para recuperar la confianza de algunos jugadores. Sin ir más lejos, José Paradela y Agustín Palavecino mostraron su descontento con la situación al salir de cambio en los últimos partidos.

El mensaje que dejó Víctor Velázquez en el vestidor de Cruz Azul (Getty Images)
La tensa relación entre Iván Alonso y el vestidor de Cruz Azul
Los últimos mercados de pases fueron complicados para un Cruz Azul que dejó ir a líderes como Nacho Rivero, Ángel Sepúlveda y Lorenzo Faravelli. Todos ellos habrían tenido cuestionamientos para Nicolás Larcamón, pero desde la dirección deportiva se decidió respaldar al técnico. Es por esa razón que se gastaron casi 20 millones de dólares entre Palavecino y Paradela, quienes eran claves para la idea del argentino.

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En medio de este contexto, según informó Mediotiempo, Iván Alonso no tendría comunicación con los jugadores del plantel, quienes estarían molestos con el uruguayo. Está claro que existe un clima bastante tenso en La Noria al haber una presión absoluta a pocos días del inicio de la liguilla. Aún así, se espera que la localía en el Estadio Banorte ayude a reparar la dañada relación entre la afición y el equipo.





